"Recuerda, recuerda, el cinco de noviembre, la traición de la pólvora y el complot. No hay por qué tal traición, jamás se ha de olvidar"
-"Nos dicen que recordemos la idea, no al hombre porque los hombres fallan. Los pueden atrapar, los pueden matar y olvidar. Pero 400 años después, una idea todavía puede cambiar el mundo. Yo he visto el poder de las ideas. He visto a gente matar en su nombre y morir defendiéndolas. Pero uno no puede besar una idea. No puede tocarla ni abrazarla. Las ideas no sangran, no sienten dolor. No aman. Yo no extraño una idea sino a un hombre. Un hombre que me hizo recordar el 5 de noviembre. Un hombre al que nunca olvidaré."
-"Este concierto se lo dedico a la señora Justicia en honor a las vacaciones que parece se está tomando."
-"El pueblo no debe temerle a su Gobierno. El Gobierno debe temerle a su pueblo."
-"Y así cubro mi villanía con algunos trozos sueltos tomados de los libros sagrados y parezco un santo cuando represento a un demonio".
-"... Porque aunque puedes usar la macana en vez de la conversación, las palabras siempre retendrán su poder. Las palabras dan significado a las cosas y, para los que escuchan, anuncian la verdad. La verdad es que algo anda muy mal en este país, ¿no? Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión. Y mientras antes uno podía objetar pensar y hablar como uno quisiera ahora tenemos sistemas de vigilancia amenazando y sometiendo. ¿Cómo sucedió esto? ¿Quién tiene la culpa? Algunos son más responsables que otros y tendrán que rendir cuentas. Pero, la verdad, si buscan al culpable sólo necesitan mirarse al espejo. Yo sé por qué lo hicieron. Sé que tenían miedo. Es comprensible. Guerra, terror, enfermedad. Hubo muchísimos problemas que conspiraron para corromper su razón y quitarles el sentido común. El miedo les ganó y en medio del pánico acudieron a su ahora alto canciller, Adam Sutler. Les prometió orden y paz. A cambio sólo pidió su consentimiento callado y obediente. Anoche traté de terminar ese silencio. Anoche destruí el Viejo Bailey para recordarle al país lo que ha olvidado. Hace 4 siglos, un gran ciudadano trató de grabar el 5 de noviembre en nuestra memoria. Esperaba recordarle al mundo que la justicia y libertad son más que palabras. Son perspectivas. Así que si no han visto nada, si no conocen los crímenes del Gobierno, les sugiero que ignoren el 5 de noviembre. Pero si ven lo mismo que yo si sienten lo mismo, y si quieren buscar lo mismo que yo les pido que se paren junto a mí en un año afuera del Parlamento y juntos les daremos un 5 de noviembre que nunca jamás se olvidará."
-"Nadie olvidará esa noche y lo que significó para el país. Pero yo nunca olvidaré al hombre y lo que significó para mí."
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